SAN JUAN DE RECESENDE

 

 

 
l_cod46a iglesia de San Juan de Recesende fue construída en el siglo XVII y es de origen románica.

Se conservan, de este momento, algunos vestigios arquitectónicos en el interior de la capilla mayor, con un arco triunfal de medio punto volteado sobre columnas aproximadas de capiteles vegetales. La cubierta de la bóveda de cañón fue substituída por una bóveda de crucería enervada muy simple en la época gótica. En esta bóveda únicamente existen un par de nervios entrecruzados que se juntan en una única clave central. En esta iglesia se encuentran numerosas imágenes de diversos santos.

La fachada está hecha en cantería y tiene un campanario en el medio con dos campanas.

Al lado de esta iglesia se encuentra el camposanto donde existe la leyenda de que antiguamente unas mujeres, llamadas las Tres Marías, hacían dar vueltas a los niños tímidos sobre la lápida de una tumba, con el fin de sacarle la sombra.
(Descripción elaborada por Laura Benavente Espantoso)

RECESENDE

La aldea de Recesende, perteneciente al término municipal de Teo, se encuentra en las tierras que separan los valles del Ulla y el Sar, aproximadamente 8 km al sur de Santiago de Compostela.

La iglesia de San Xoan

LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN XOAN se encuentra en el núcleo de Recesende, al pie del Monte do Castro y a unos 3 km de la capital municipal, A Ramallosa.
Desde Santiago de Compostela se llega a ella a través de la carretera C-541, en direccion a A Estrada. Después de seis kilometros y medio, una vez superada la localidad de Cacheiras, debe tomarse la desviación en dirección a las aldeas de A Pedra, Tarrío y Recesende. Es en esta última, a unos 100 metros del río Tella, donde se encuentra el templo.

En la actualidad la iglesia de San Xoan es un edificio modesto, de pequeñas dimensiones, que evidencia las sucesivas reformas de las que ha sido objeto. La parroquia aparece ya mencionada en las Memorias del Arzobispado de Santiago redactadas por el cardenal Jerónimo del Hoyo a comienzos del siglo XVII, si bien el texto no recoge referencia alguna al edificio. A falta de un estudio exhaustivo de las fuentes documentales, un análisis del templo denota la sucesión de intervenciones que han ido dando forma al actual edificio.

A partir de los restos conservados es posible identificar la estructura original del templo románico, de nave única y cabecera rectangular menos destacada en altura que, con notables reformas, se ha conservado hasta hoy.
Ya en el siglo XV o XVI el ábside fue modificado, ganando en altura y siendo dotado de una bóveda de crucería.
Posteriormente, probablemente en una serie continuada de intervenciones a lo largo de los siglos XVII y XVIII se dotó de mayor altura a la nave y se intervino sobre los muros de la misma. Las capillas abiertas en los lienzos norte y sur, cuya construcción altera la estructura del edificio haciendo que el templo pase a tener planta aproximadamente cruciforme, parecen obra del siglo XIX o comienzos del siglo XX, realizadas en estilo historicista, tal como denotan
las semicolumnas con capiteles vegetales de estilo neo-románico que sustentan los arcos de acceso.

Las evidencias constructivas parecen indicar que fue en este momento cuando se construyó, añadida al muro norte en el arranque de la nave, la llamada sacristía vieja, separada de la capilla del crucero por un sencillo muro en ladrillo. En una fase posterior se añade al norte del ábside la actual sacristía y se construye, en el muro sur y con acceso desde el exterior, un espacio de planta cuadrangular utilizado originalmente como sala relacionada con los oficios funerarios.

En cuanto a la fachada, obra ecléctica de corte decimonónico, es posible igualmente hablar de diferentes fases constructivas. El tramo central, con la portada y el sencillo vano rectangular y sin decoración que se abre al coro, son las partes más antiguas del conjunto. Los laterales, correspondientes a las reformas posteriores de la sacristía vieja y la sala construída en el muro sur, representan una segunda fase, mientras que la espadaña, de dos vanos y rematada con pináculos, fue incorporada en un momento final.

La cubierta, a dos aguas, modificada a lo largo del tiempo para adaptarse a los cambios estructurales, conservó estructura vista en madera policromada hasta el último cuarto del siglo XX, momento en el que se sustituyó por una placa de hormigón. Una última reforma de importancia se llevó a cabo en el año 1996, derribando el muro de la sacristía vieja, que de ese modo quedó unida a la capilla norte del crucero, restaurando el exterior de los muros y llevando a cabo otras obras menores.

A pesar de todas estas intervenciones, la iglesia ha conservado algunos elementos de la obra románica, si bien muy modificados. Es el caso del arco triunfal, sustentado por semicolumnas con capiteles vegetales bastante deteriorados y en las que no se han conservado las basas, que parece acusar una reconstrucción en la que piezas originales, como las dovelas o los capiteles, se conservan junto con otras realizadas en época muy posterior.
El muro del testero, oculto al interior por el retablo, es sin duda el elemento románico mejor conservado del edificio. La obra, de sillería bien escuadrada con contrafuertes en los lugares que se corresponden con los antiguos ángulos, aparece embebida en un muro muy reformado desde época tardo-medieval, pero en el que el empleo de una mampostería muy tosca permite delimitar los tramos originales.

Igualmente, en el muro sur del ábside se conservan algunas hiladas del paramento románico, dispuestas sobre un basamento escalonado hoy oculto en su mayor parte por las obras de relleno y nivelado del terreno localizadas en el entorno de la iglesia. Estos parecen ser los únicos tramos románicos conservados, ya que ni en la nave ni en la fachada se conservan elementos que parezcan pertenecer a esta fase cronológica.

Así pues, en el caso dc Recesende hay que hablar de un modesto edificio románico, de nave única y cabecera rectangular con contrafuertes, enormemente alterado a lo largo del tiempo por una sucesión de reformas llevadas a cabo sin un plan rector pero que, pese a todo, ha conservado en su cabecera algunos elementos originales, como el arco triunfaly el muro del testero.

 

Información íntegra obtenida en la Enciclopedia del Románico