La comunidad registra un saldo migratorio positivo con el extranjero de casi 16.900 personas en 2019.

Galicia aumentó su población un 0,07 %, un porcentaje relativamente pequeño pero muy simbólico, porque permite remontar la barrera psicológica de los 2,7 millones de habitantes, una circunstancia que ya adelantó en abril el padrón continuo y que deberán ratificar las cifras definitivas. En concreto, viven en la comunidad 2.702.244 personas.

En un año que volvió a ser malo para la natalidad, la clave de este crecimiento es la llegada de personas del exterior, tanto de España como de países extranjeros. El saldo migratorio es positivo en 16.866 personas, según los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE) para el 2019, y casi la mitad de ellas eran menores de 30 años. En total, desde el extranjero llegaron a las cuatro provincias gallegas 24.698 personas, de las que una de cada cuatro tenían nacionalidad española, y solo una de cada diez superaba la edad de jubilación.

Noticia original en La Voz de Galicia