Cuarto Viernes de Cuaresma. Fragilidad Humana y Pandemia

Cuarto Viernes de Cuaresma. Fragilidad Humana y Pandemia

Este tiempo de enfermedad planetaria nos puede ayudar a establecer una relación más humana con la fragilidad corporal y más fraterna y cristiana con las personas con enfermedades crónicas o con discapacidad. Todos somos dependientes, todos necesitados, todos vulnerables y frágiles. Subrayar lo accidental con el pretexto de “ayudar” y “servir” no es precisamente el mejor camino para construir la fraternidad entre iguales y sin exclusiones. Recientemente ha dejado este mundo Chico, miembro de la Frater de Brasil, afectado de polio desde los nueve meses. Su vida con discapacidad ha estado dedicada a los demás, compañero y “maestro” de decenas de personas con enfermedad y/o discapacidad. Militante incansable, ha llevado a decenas de países el mensaje liberador del Evangelio. Activista político comprometido por la justicia y la igualdad, ha contribuido significativamente al cambio social y legislativo.

¿Quién podría considerarle “minus” solo por vivir acompañado por la enfermedad y/o la discapacidad?

Puedes conocerle mejor en https://www.facebook.com/fcdbrasil/.

PALABRA DE DIOS:

Mateo 9, 18-19. 23-25

Mientras Jesús les estaba hablando, llegó un jefe de los judíos, se arrodilló ante él y le dijo: “Mi hija acaba de morir, pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella, volverá a la vida”. Jesús se levantó y, acompañado de sus discípulos, se fue con él. […]

Cuando Jesús llegó a casa del jefe de los judíos y vio a los músicos que estaban preparados para el entierro y a la gente que lloraba a gritos, les dijo:

“Salid de aquí. La muchacha no está muerta, sino dormida”. La gente se burlaba de Jesús, pero él los hizo salir; luego entró, tomó de la mano a la muchacha y ella se levantó. Y por toda aquella región corrió la noticia de lo sucedido.

MAGISTERIO DE LA IGLESIA:

Fratelli Tutti, 98

Muchas personas con discapacidad «sienten que existen sin pertenecer y sin participar». Hay todavía mucho «que les impide tener una ciudadanía plena». El objetivo no es sólo cuidarlos, sino «que participen activamente en la comunidad civil y eclesial. Es un camino exigente y también fatigoso, que contribuirá cada vez más a la formación de conciencias capaces de reconocer a cada individuo como una persona única e irrepetible…

ORACIÓN

Padre bueno y creador, concédenos

que esta pandemia se lleve,

como si de un huracán se tratara,

nuestra prepotencia escondida

y nuestra ambición sin desmedida.

Señor Jesús, danos la honestidad

de sabernos ¡todos!

frágiles y vulnerables,

y dejemos de señalar con el dedo

las limitaciones de los demás.

Espíritu vivificador, no permitas

que la enfermedad nos lleve

a desconfiar de tu amor

ni a considerarnos “menos”

cuando convivimos con ella.

Dios Universal y Misericordioso,

dirige nuestra mirada

hacia lo más profundo de nuestro ser

para sentir tu presencia

y haznos más humanos

y más hermanos ¡a todos! Amén

COMPROMISO

Llama por teléfono o acércate una tarde a un Centro de día, una residencia de personas con discapacidad, un domicilio particular, a charlar con alguna persona gravemente enferma o con una discapacidad importante: habla con ella, escúchale, trátale como a una persona cualquiera, como a ti mismo te gustaría ser tratado. Te sorprenderás.

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